La indecisión es a menudo peor que una mala actuación. -Henry Ford. - piopialo

Hemos empezado un nuevo mes y, apenas parece que fue ayer cuando comenzó este nuevo año.

Un año que estoy segura que está repleta de planes y toma de decisiones.

Toda decisión es un punto de reflexión que debe analizarse bien pero sin caer en la ‘parálisis por análisis‘ innecesaria.

Me encanta ver cómo avanzan los meses, este para mi es especial pues, en tan sólo 10 días cumplo un año más y ya estoy cerca de la treintena.

Pero no me fijo únicamente del hecho lógico de que los años pasan y cada vez parecen hacerlo más rápido. No.

Me fijo en que a medida que pasan los días, experimentamos diversas sensaciones y entre ellas, está ‘la indecisión’.

Sí, parece mentira, pero la indecisión nos ataca e incluso en aquellos momentos en los que debemos actuar de inmediato. Casi de manera irremediable.

¿Lo has sentido?

Apuesto que sí.

Por ello tras varios años de indecisión, dudas incógnitas e incesantes y un sinfín de golpes de realidad, he querido traer este artículo en el que hablaré de algunas de las formas que a mi personalmente, me ayudan a superar la indecisión satisfactoriamente.

Si me conoces o me lees desde hace tiempo, sabes perfectamente que no doy fórmulas mágicas ni tampoco tengo una varita.

No ofrezco ‘dieta de bajada de peso rápido’ ni una ‘dieta quita penas al instante’.

Simplemente, comparto mi perspectiva, conocimientos y técnicas, bajo mi propia experiencia. Y con ello, espero que te ayude de la única manera en que puede servirte.

Actuando.

Pues de nada sirve que te de unas técnicas o consejos si después, vas a dejarlas pasar por alto e irte como si nada.

Quiero que te ubiques.

Y es que la indecisión está en todas partes y, nos ocurre a todos.

Con esto, quiero decirte que no trates de engañarte, puesto que todos en algún momento lo hemos vivido.

Claro está que cada quién lo vive de una u otra forma y/o intensidad.

Aquí te quiero compartir algunas causas o situaciones típicas, que nos llevan al lugar en el que la decisión que tomar parece una encrucijada.

  • ¿Tener un hijo? ¿Sí o no?
  • ¿Estoy preparada/o para casarme? ¿Sí o no?
  • ¿Cierro el trato? ¿Es bueno para mi proyecto?
  • ¿Voy a la universidad o quizás haga formación profesional de grado medio?
  • ¿Ese puesto de trabajo es el que quiero? ¿Sí o no?

Pero estos episodios lamentablemente no se ven únicamente en estos aspectos.

Sino que, también en algo tan cotidiano como.

  • ¿Qué ropa ponerme? ¿Vestido? ¿Pantalón? ¿Verde o azul?
  • Quizás coma unos macarrones con tomate y atún, ¿o no? A lo mejor es mejor una ensalada
  • En el cine hay tres películas que me gustan. ¿Esperaré o iré a ver la que más me apetece?
  • Me han invitado a un cumpleaños/fiesta/boda/acontecimiento importante. ¿Voy o no?
  • ¿Qué comprar? No me decanto por un producto en concreto.

Menuda encrucijada ¿verdad?

Y lo cierto es que podría estar aquí todo el día compartiéndote momentos de indecisión tan comunes.

Pero no quiero liar mucho la madeja.

Simplemente quería ponerte en posición para que así, llegues a comprender adecuadamente el resto del artículo.

No hay ser humano más desgraciado que uno en el que nada es habitual, excepto la indecisión. -William James. - piopialo

¿Qué lleva a una persona a ser indecisa?

Lo cierto es que es una pregunta más habitual de lo que parece.

Y es que, el primer síntoma que sufre este tipo de personas es el ‘miedo’ a tomar una decisión que le afecte.

El miedo a cometer un error con su decisión.

Es habitual que una persona así se haga las siguientes cuestiones momentos previos a la toma de decisión.

  • ¿Y si me equivoco?
  • Puede que después de mi decisión me vaya todo mal
  • ¿Podré dar marcha atrás si algo se pone difícil?
  • ¿Tengo otra opción?

Algunos de los motivos claros por los que una persona es indecisa:

  • Estrés en su día a día
  • Carencia de conocimiento o aprendizaje
  • Búsqueda constante de la aprobación del qué dirán y quienes le rodean
  • Autoestima baja

¿Es malo ser una persona indecisa?

No en todos los casos lo es.

Pero sí que es cierto que cuando una persona es más decidida y tiene claras sus metas, es más objetiva.

Por ello, hay que trabajar este área tomando decisiones sin importar tanto el qué dirán y fijándose más en los beneficios que tienen para uno mismo.

Y no estoy hablando de ser una persona egoísta.

Nada que ver.

Entonces, ¿cómo superar la indecisión?

Antes de comenzar, te recomiendo que cojas un papel y bolígrafo

Definición de tu decisión:

Durante los próximos minutos, reflexiona y anota en el papel aquella decisión que estés planteándote tomar.

A continuación, anota todos y cada uno de los pensamientos que te atrae dicha decisión.

Tanto pensamientos positivos como negativos.

Piensa que, siempre que reflexiones a tiempo todo, podrás resolver y/o evitar problemas con mayor firmeza y te sentirás una persona más realizada.

Objetivo final y real:

Toda decisión lleva detrás algún objetivo que nos interese lograr/obtener.

Hazte y anota la pregunta siguiente:

¿Qué es exactamente lo que voy a lograr tomando esta decisión?

Análisis de opciones:

Llega la hora de anotar cada una de las opciones que tengas si es que las hay en tu caso.

Escríbelas todas en el papel y léelas en voz alta.

¿Qué pros y contras existen?:

En cada una de las opciones, deberás enumerar al menos 5 pros y 5 contras que encuentres.

Acepta consejos:

Pero no vayas a la primera persona con desesperación.

Piensa quién está ahí a tu lado apoyándote cada día y pídele consejo al respecto.

En estos casos ayuda mucho tener una imagen de admiración que, ya haya logrado tu objetivo y pueda asesorarte dándote consejos acerca de lo que esta ha hecho, para lograrlo.

Nunca dejes de inspirarte.

Reflexión y meditación:

Siempre viene bien reflexionar y meditar.

Pero para ello lo harás a solas, en un lugar tranquilo y sin distracciones.

Cierra los ojos, respira con calma y visualiza la decisión y el objetivo que quieres lograr con la misma.

Selección:

La mejor opción será la que te ayudará a concluir con éxito.

Visualiza siempre objetivos reales y sé realista con los mismos.

Avanza poco a poco y disfruta de tus actos y decisiones.

Acciona:

Pero ya sabes lo que yo digo siempre.

Sin acción no hay resultados y con las decisiones pasa exactamente lo mismo.

Ponte fecha de inicio y caducidad.

Anótalo todo.

Acciona. Sin prisa, pero, sin pausa.

Esto es todo por esta semana.

Pero no me despido sin antes deciros que me encantaría saber si hay algo que hagáis vosotros personalmente para evitar la indecisión.

Podéis dejármelo aquí en los comentarios o escribirme a mi correo, ya sabéis que, estoy encantada de que charlemos.

Un abrazo,

firma-omayra

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