¡Hola, luchadores!

La verdad es que tenía muchísimas ganas de que llegara ya esta semana para continuar con la teoría de la Pirámide de Maslow.

Un tema brillante que todos deberíamos conocer, aunque sea un poquito. Pues, ya sabéis que soy auténtica defensora de que el saber no ocupa lugar.

Así ya sí que sí, dejo a un lado los preámbulos para hablaros más sobre esta fantástica teoría.

Teoría de la Pirámide de Maslow:

Maslow propuso esta teoría por allá el año 43, conocida en un principio como la Jerarquía de las necesidades de Maslow.

Fue ampliamente reconocida incluso en un artículo que se llegó hacer público, al cual llamaron ‘’Una teoría de la motivación humana’’.

Maslow siempre postuló que las necesidades humanas, son organizadas de forma piramidal, jerárquica.

De esta forma, todas las necesidades se van satisfaciendo de ordenada y progresivamente.

Cuando un ser humano ha cubierto por completo sus necesidades, comienza su interminable búsqueda de satisfacción creando una nueva pirámide.

La pirámide cumple un orden jerárquico de unos cinco niveles.  Niveles en los que encontramos lo siguiente:

-Las necesidades fisiológicas

-La seguridad

-El amor

-El reconocimiento

-La autorrealización

TPM 1: Necesidades fisiológicas:

Son aquellas que están situadas en la base de la pirámide.

Son las que conciernen a la satisfacción de las mínimas condiciones que hacen permisivo el funcionamiento de todo ser humano.

Tales como la alimentación, la sed, la respiración, los tiempos de descanso, las relaciones sexuales, el refugio, el equilibrio y esfuerzo que experimenta el cuerpo.

Cuando un ser humano detecta que las mencionadas necesidades básicas no están satisfechas y/o cubiertas correctamente, se desanimará con regularidad sin sentir ni la mínima necesidad por cambiar.

Esto ocurre porque toda su motivación está centrada en cubrir toda necesidad fisiológica.

Evidentemente, todas estas necesidades están agrupadas como las más básicas.

Aunque todas en mayor o menor medida, tienen su correspondiente importancia para todos nosotros.

TPM 2: Necesidades de Seguridad

Estas necesidades las encontramos de forma muy constante.

Seguro que te sonará puesto que muchos de nosotros experimentamos diversos episodios así.

Y es que, tendemos a necesitar sentirnos seguros en todos los casos, este sentimiento nos mueve de una manera estable.

Cuando nos sentimos seguros, todo va bien, pero si algo falla y no estamos conformes con cómo van los días, ya no sentimos que estemos haciendo lo correcto o, que ese día sea nuestro.

La inseguridad causa incertidumbre, miedo.

Sintiéndonos seguros contribuimos a ser más organizados, coherentes, aventurados.

Una verdad está clara y es que, vivir en un mundo incierto, no nos gusta a ninguno. Siempre buscamos esa probabilidad, ese resultado.

Y la seguridad tiene que estar presente.

Este grupo es importante pues es donde está toda nuestra seguridad vital.

Aquella seguridad dominante, que determina nuestra personalidad y actitud ante las cosas, ante la vida.

Depende de cómo gestionemos nuestro sentimiento de seguridad, ahí estará el detonante de si seremos o no, dependientes o independientes, en lo que también entra la parte emocional, por supuesto.

Ahora eso sí, esto es como la pescadilla que se muerde la cola… Pues únicamente teniendo las necesidades fisiológicas satisfechas una persona podría comenzar a sentirse completamente segura.

Todo va encadenado inevitablemente. Y, así lo vio Abraham Maslow.

Una de las formas en que mayormente se representa la necesidad de seguridad, es en el miedo a una diversidad de cosas, situaciones.

Incluso cuando estamos confusos, necesitamos irremediablemente que alguien nos diga que todo irá bien.

La confusión se disipa cuando se ve una luz al final del túnel.

Ya sea ahorrar, ya sea comprar algún bien, tener un futuro de estabilidad memorable o algún riesgo en el camino.

En cualquier caso, requerimos de sentirnos seguros para así reflejarlo en nuestra actitud constantemente.

TPM 3: Necesidades de amor, relaciones

A diferencia de lo que digan, el ser humano también es un animal. Con la diferencia de que es un animal social.

Sí, un animal social, pues estamos en constante contacto con la humanidad.

Y es que, el ser humano necesita de esos gestos de amor, calor, amistad.

Es otro pilar fundamental para que todo fluya, es una de las formas que más nos fortalecen en el tiempo.

Tener y cuidar las amistades también se representará afectado o beneficiado de nuestra actitud según en qué momento, circunstancia o acontecimiento.

Depende de ambas partes que esta balanza se mantenga constante, firme, fuerte.

TPM 4: El reconocimiento:

Los seres humanos por regla general, tienen a sentir necesidad de ser valorados, de recibir reconocimiento.

Dato que influye significativamente en nuestra autoestima.

Todas estas necesidades las podemos encontrar muy ligadas a nuestra propia constitución psicológica.

Y es que, una gran mayor parte de nuestra autoestima, es alimentada a raíz de la percepción y el trato que tengan los demás acerca de nosotros.

Por ello es que, el qué dirán determina una parte importante de nuestro pensar, en ocasiones, bloqueándonos.

Cuando somos reconocidos, nuestra autoestima pasa por mejorías constantes. Y por esta razón, pasamos a sentirnos con mayor seguridad, valoramos más nuestra valía.

Abraham Maslow, encontraba dos distinciones en torno a la estima y el reconocimiento:

De inferior estima: aquella en que la necesidad es menor, donde alberga la dignidad, el respeto hacia el resto, la atención que le dedicamos o necesitamos de los demás y, sobre todo, la autoconfianza que determina que actitud afrontamos en nuestro día a día.

De superior estima: aquí albergan ese respeto que transmitimos hacia nosotros mismos. Donde valoramos cada logro por pequeño que sea, donde aprendemos a ser más independientes. Aquí es donde llegamos a determinar cuán libres somos y el porqué de nuestros actos y deseos.

TPM 5: La autorrealización:

Esta es una de las mayores necesidades. Por ello su ubicación es en la cima de la propia pirámide que describimos y que fue propuesta por Maslow.

Es como la suma continúa de las metas + las necesidades.

Donde encontramos todas aquellas necesidades más objetivas, las de mayor superioridad o prioridad. Las que significan más para nosotros.

En todo nuestro propio proceso, existen diferentes deseos en cuanto a la conclusión de objetivos o deseos.

A medida que vamos avanzando, más encontramos la necesidad de ser más humanos. Con deseos de humanidad natural.

El significado de esto para que lo comprendas con mayor simplicidad. Es que, en este apartado estamos desarrollando todas aquellas necesidades que son de nuestra propiedad.

Que están en nuestro interior, únicamente nuestras.

Nos desarrollamos de forma más espiritual, más personal, fijándonos una mejoría absoluta y mejorable.

En torno a aspectos como la moralidad, el sentido común, y una objetividad más explícita de nuestro día a día, dándole un sentido más comprensible a nuestra propia percepción de vida.

Las personas buscan autorrealizarse para así poder llegar a sentirse libres y ser ellas mismas. Esto lo sentimos todos, no hay excepción.

En este campo, está la necesidad de dejar cubiertas todas nuestras necesidades básicas tales como, nuestro potencial personal, crecimiento personal, otros aspectos variantes según personalidad.

Una de las aspiraciones que son más comunes es el hecho de ser jefes o superiores en un negocio o empleo, para así poder llegar a satisfacer su necesidad de poder.

En cambio, para otras personas, esto se ve reflejado en la necesidad inevitable de formar una familia y dar ejemplo durante generaciones.

Dos aspiraciones distintas pero que no dejan de ser aptas para cubrir este tipo de necesidades.

La necesidad de autorrealización la tenemos todas las personas. Es una condición que se nos hace imprescindible en el día a día, por ello Maslow no la quiso dejar a un lado en su teoría.

Pero también es muy variante según cada persona y sus condiciones. No todos tenemos las mismas aspiraciones ni tampoco reaccionamos a las consecuciones de igual forma.

Debemos saber que la autorrealización es algo muy dinámico. Que requiere de nuestras capacidades y el hecho de usarlas de forma creativa y constante.

Las personas funcionan con mayor claridad y objetividad si lo fomentan esta constancia con naturalidad.

Y para finalizar, Maslow contó que en lo que a las necesidades respecta, él las clasificaba en dos grupos de importancia:

En el grupo A, encontramos las necesidades deficitarias o aquellas más básicas:

Aquí vemos todas aquellas necesidades referentes a uno mismo.

Las que están ubicadas en la ansía de sentirse seguros, cómodos, completos.

También en nuestra propia filosofía de vida. Ese estilo que llevamos, que alimentamos y compartimos diariamente.

Maslow ubicaba estas en la parte baja de la pirámide pero no por ello les da menor importancia sino que, las dotó como de primordiales para todo ser humano.

En el grupo B: encontramos las necesidades de crecimiento o aquellas que están como secundarias:

Estás Maslow las veía como aquellas necesidades de superioridad. Colocándolas en la parte alta de la pirámide por la importancia que suponen para cada ser humano.

Se diferencia del grupo A principalmente porque en este, se refiere a toda aquella carencia que queremos compensar. Mientras que en el grupo B, encontramos todo lo relacionado con nuestro propio crecimiento y desarrollo personal.

Parte a la que no todo el mundo le presta atención por la complejidad que puede llevar a cabo el asunto, pero, que sin lugar a dudas todos debemos trabajar.

Cuando una persona no ve todas sus necesidades básicas satisfechas, se siente con esa sed de descubrir cómo cubrirlas y subsanar su carencia.

En cambio la necesidad de crecer y desarrollarse personalmente no es precisamente un déficil sino un bien que debemos buscar si tenemos interés y deseo.

Dato que transforma por completo nuestro ser y marca un antes y un después en nuestras vidas.

Es aquí donde encontramos cómo hacernos con las riendas de nuestra vida y así, fomentar un crecimiento y desarrollo personal constante trabajándolo desde el primer día.

Abraham Maslow no obstante, siempre decía que, la jerarquía que organiza dicha pirámide, va siendo alimentada por necesidades que son acumulativas.

Según van pasando los días, nuestras necesidades son de mayor o menor medida según que caso.

Y éstas, pueden llegar a ser desde lo más objetivo hasta lo más subjetivo.

Y esto es todo por hoy, la verdad es que siempre es un placer compartir contenido de valor con todos vosotros. Dime, ¿conocías esta teoría? ¿sabes algún dato que quisieras añadir? Estaré gustosa de leer tus comentarios de aporte y saludos.

Un abrazo,

firma-omayra

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