Son muchas las ocasiones en que, cuando aconsejo a personas crear un Blog, un canal de YouTube o contenido en general en alguna de las plataformas que hoy en día tenemos disponibles, me dicen que, ”no saben qué compartir”.

Muchas personas cuentan que, no disponen de conocimientos específicos o técnicos como para llegar a compartir con una audiencia contenido.

Pero nada más lejos de la realidad, estamos hablando de crear contenido que pueda servir a tu audiencia en base a tus gustos, tu experiencia, tus aprendizajes diarios…

¿Quién no aprende algo cada día?

¿De dónde sale todo lo que aprendemos?

Lo cierto es que, si lo piensas, eres un mar lleno de contenido.

Tienes mucho que compartir. Sólo, debes desarrollar y trabajar tu pensamiento creativo.

Partiendo de esa base, quiero que comprendas que el pensamiento creativo no es más que, esa forma de pensar que utilizamos y nos ayuda a generar ideas, nos ayuda a crear con menor dificultad.

Cuando pensamos de forma creativa, a la vez que mencionamos nuestras ideas vamos creando con ellas.

No solo hacemos más visible nuestra idea sino que también, la hacemos más sólida al transformarla en contenido.

Claro está, existen técnicas y hábitos que nos ayudan a desarrollar este pensamiento creativo y no quedarnos estancados en la duda constante de ”¿Qué? , ¿Qué podría?, ¿Cómo?”…

Ese tipo de dudas son vacías para ti.

No te aportan absolutamente nada.

Una agencia de contenidos por ejemplo, ¿qué dirían ellos si un día estuvieran mirando a la pared sin idea alguna de qué hacer? o… ¿qué pasaría si un día de repente no tienen ni una sola idea?

Todos tenemos altibajos, está claro. Todos.

Muchas veces fallamos y caemos pero nos levantamos. Y ese es tu deber.

Caer, levantarte y, no rendirte jamás porque aunque un día sea vacío para ti, al día siguiente lo arrancarás con más fuerza y lograrás hacer grandes cosas.

Si tienes inspiración y muchas ganas, desarrolla y trabaja tu pensamiento creativo.

Si tu intención es crear contenido en alguno de los formatos existentes, que no son pocos, pero te hace falta esa inspiración. Pues quédate porque  hoy, te voy a mostrar algunos pasos prácticos para que comiences hoy mismo a desarrollar y trabajar tu pensamiento creativo.

¿Preparado/a? Pues ¡vamos al lío! 😉

Algo que me encanta de esta forma de pensar, es que aporta muchísimo valor a nuestros días.

Si tienes problemas, estás pasando por una etapa dura en tu vida, puedes llegar a la conclusión de varias soluciones pues, pensando con creatividad no hay cavidad para el pensamiento negativo o el único enfoque en los problemas.

1 – Utiliza la técnica conocida como ”Scamper”:

Esta técnica es sencilla, no tiene pérdida.

Su funcionamiento se basa en 7 acciones que nos ayudan a mejorar sustancialmente.

1) Sustituir.

2) Combinar.

3) Adaptar.

4) Modificar.

5) Poner en otros usos.

6) Eliminar.

7) Reformar.

La idea de esta técnica es que por cada una de las acciones, te hagas preguntas que hagan referencia a las mismas y anotes todas las ideas que te vengan a la cabeza.

No dejes ninguna pues, aunque te parezca absurda o una tontería, todo puede ser vital para ti y tus proyectos.

2 – Pregúntate el ”Por qué” de las cosas:

No tengas miedo, el saber no ocupa lugar y quedarse con la duda no es nada productivo para ti.

Hazte preguntas tales como:

¿Por qué tiene que hacerse de esta forma?

¿No hay otra posibilidad?

¿Cómo mejorar? ¿Tenemos más alternativas?

3 – Observa el foco de tu atención y cámbialo:

A veces nos paramos mucho tiempo a observar cosas que no nos aportan mucho o nada en nuestra vida.

Por ello muchas veces es bueno pararse momentáneamente a observar y analizar todo aquello a lo que le prestamos más atención.

Siempre existen mayores preferencias en las distintas áreas que llegamos a conocer y por ello es importante tener claro hacia dónde miramos en todo momento.

Esto podría ayudarte a mirar hacia otro lado, otra perspectiva y orientarte más complementando tu inspiración generadora de ideas.

4 – Habla, interacciona, actúa:

No está demás pedir la opinión de quien te rodea.

Te sorprenderá la de cosas que pueden salir a florecer mientras mantienes conversaciones activas con personas de tu alrededor.

Incluso con personas que acabas de conocer, pues, pueden aumentar tus ganas, aportarte mayor creatividad y hacer más sólidas tus ideas.

No tienes porque sentir vergüenza o sentir miedo a compartir.

5 – Apunta todo:

Aquí no sirve que con un descuido, hayas perdido esa fantástica idea que te vino a la cabeza la semana pasada.

Pues, en cuanto tengas una idea, lo más factible es que la anotes enseguida.

Ya bien sea en un block de notas en tu móvil, en tu agenda, una libreta preparada para las ideas…etc.

Sea donde sea, pero anota todo para no perder de vista todo lo que tu pensamiento creativo te ofrece.

Si pierdes tus ideas, sentirás amplia frustración así que, mi última recomendación es que anotes absolutamente todo lo que se te pase por la cabeza. Nunca está demás, recuérdalo.

Esto ha sido todo por el post de hoy, espero que apliquéis estos pasos en vuestro día a día y no temáis para nada el compartir.

Pues, todos, aprendemos de todos.

Un abrazo,

firma-omayra

 

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