A veces se nos olvida, pero el autocontrol es un ingrediente vital en nuestro día a día.

El logro de los objetivos está bien, pero se necesita del autocontrol para poder sobrellevarlo como es debido.

Pero OJO, no únicamente sirve para lograr objetivos, sino también para mantener relaciones saludables y una vida plena en general.

Se dice que aquella persona que mantiene mayor autocontrol llega inclusive a ser, una persona más popular.

Y es que, en diferentes áreas, cuánto mayor autocontrol poseemos mayor será la efectividad e influencia que tengamos hacia las personas.

Aquellas que tienen menor autocontrol, nos perceptibles rápidamente por sus hábitos, adicciones, etc.

Una persona que tiene una cantidad menor de autocontrol, tendrá una perspectiva más negativa frente a la de mayor autocontrol. Y el primer indicio más visible siempre será su actitud.

A través de la actitud de las personas, podemos llegar a conocer algunos aspectos de esta.

Pues, ¿quién no se siente más cómodo con alguien que está completamente seguro de su toma de decisiones?

Y lo más importante, ¿no te sientes tú mismo/a más cómodo/a si estando más seguro/a de ti y tus decisiones?

Seguro que sí.

Lamentablemente, algo que está a la orden del día es que, el autocontrol falla en muchas ocasiones.

Y una de las causas más frecuentes de ello son ‘las tentaciones’.

¿Las tentaciones?

Sí, aunque parezca algo raro, una persona con autocontrol tiene autodisciplina y las cosas claras.

Pero como todo ser humano, existen altibajos que a veces pueden llegar a construir reacciones adversas.

Pero como todo en la vida, trabajándolo, siendo constantes y llevándolo con ganas, todo se puede trabajar.

Y el control de nuestras emociones no es algo que esté lejano. No.

También se puede trabajar con unas técnicas muy fáciles que se pueden comenzar inclusive desde hoy mismo.

Pero únicamente funcionarán si quieres de verdad y si eres constante.

Dejarlo para mañana o, empezarlo y no continuar sería tirar por tierra o inclusive, autoengañarte.

Asegúrate primero antes de empezar con algo que no deseas o no sabes si vas a poder concluir.

Por ello hoy quiero dejarte unos consejos prácticos, algo que deberás llevar de forma constante.

Son ejercicios muy fáciles de hacer y que si no los abandonas, serás una persona con un mejor autocontrol.

Debes establecer un compromiso y cumplirlo:

Y es que es muy fácil decir ‘quiero bajar de peso y ponerme en forma’ pero a los cuatro días cansarte y abandonar.

También es fácil decir ‘me sacaré el curso de formación profesional para mejorar mi carrera profesional’ y dejarlo en el tintero.

¿Te suenan estas o similares afirmaciones?

Sé lo complejo que puede llegar a ser el ponerse un compromiso, pero, de no hacerlo para nosotros mismos, ¿para quién los haríamos?

En muchas ocasiones, el no comprometerse es debido a que existen diferentes opciones a la hora de escoger.

  • ¿Por qué madrugar si puedo dormir 30 minutos más?
  • ¿Por qué perder peso ahora si podré hacerlo el mes que viene?
  • ¿Por qué estudiar (x) asignatura si quizás no me sirva de nada?

Son cuestiones más típicas de lo que crees.

Pero son más dañinas de lo que parecen.

Ejemplos de compromisos propios:

  • Límites ‘coherentes’ en algún área o diferentes tareas.
  • Salir de casa con una cantidad determinada de dinero para no excederse en los gastos.
  • Mantener nuestros armarios y nevera con alimentación saludable y evitar excesos de azúcares y grasas innecesarias.
  • Leer (x) libros a lo largo del año presente.
  • Caminar 20.000 pasos diarios por mi ciudad o la redonda de mi hogar.

Son compromisos prácticos, simples, concisos.

No tiene pérdida.

Sólo tiene una toma de decisión directa y algo que ‘cumplir’.

De no hacerlo, estaríamos faltando a nuestra palabra o bien porque no es lo que queremos o bien, porque nos engañamos y no estamos siendo coherentes con nosotros mismos.

Es importante que seamos siempre coherentes, que nos hablemos con sinceridad y, jamás ponernos objetivos o compromisos que no estemos comprometidos a cumplir.

Pues, déjame decirte que una cosa es lo que no estés dispuesto a comprometerte a otra muy distinta que decir ‘que no serás capaz’.

Si tú te limitas, jamás comprobarás tu potencial.

NUNCA debes limitarte.

Las recompensas siempre son buenas:

¿Por qué no?

Si has hecho algo bien, si has concluido con éxito un compromiso u objetivo, ¿por qué no premiarte?

Es muy enriquecedor tener recompensas.

Nos ayudan a ver con mayor claridad y nos motivan a continuar lo que hemos empezado.

  • ¿Has bajado 5 kilos?
  • ¿Has leído 5 libros este mes?
  • ¿Has caminado 5 kilómetros?

¡Pues hazte un regalo! ¡Mereces tu recompensa!

Los castigos nos hacen más disciplinados:

Y OJO, que no digo que te pegues.

Tampoco que te maltrates psicológicamente.

No tendría sentido tratarte así bajo ningún concepto pero, si no cumples con lo que tú mismo has dicho ¡Castígate!

Si no hay logro no hay recompensa, es simple.

¿No has comido de forma saludable esta semana?

Quítate el alimento que más te guste y NO lo comas durante una semana como castigo.

Al que algo quiere, algo le cuesta.

Apuesto a que te lo han dicho en más de una ocasión.

Autoafirma:

  • ¿Qué valor tiene para ti lo que has empezado?
  • ¿Por qué quieres hacerlo?
  • ¿Qué te aporta? ¿En qué te beneficia?

Son simples preguntas que te llevarán a autoafirmarte constantemente mostrándote el camino.

Ese camino que te dice que continúes y NO tires la toalla bajo ningún concepto.

¡CUIDADO con la tentación!:

Ya hemos dicho que una de las cosas que ayudan al fracaso total de nuestro compromiso son ‘las tentaciones’.

Y aunque parezca absurdo, son el detonante principal de la catástrofe en este sentido.

Si has decidido dejar de fumar, los primeros meses evita pasar largo tiempo con personas fumadores (en la medida de lo posible).

Pide cordialmente que, no te ofrezcan tabaco pues, lo estás dejando.

Cualquier tentativa que puedas evitar, ayudará y hará más sólido tu compromiso.

Piensa en ti, en lo que ganas:

No has tomado una decisión a la ligera.

No has decidido hacerlo sin una razón pues, todo tiene una razón.

Por tanto, piensa en qué ganas, piensa en ti.

Piensa en que, si es lo que te hará más feliz, será el camino correcto.

Y lo más importante.

NO TE FALLES.

Un abrazo,

firma-omayra

 

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